Faro del Caballo en barco: excursión desde Laredo y Santoña

El año pasado me hablaron del Faro del Caballo, y enseguida pensé que tenía que conocer el lugar. No lo hicimos porque nos echó para atrás tener que bajar hasta el faro 763 peldaños y, después, volver a subirlos en pleno verano. Sabíamos que también existía la posibilidad de acercarse en barco, pero finalmente aquella excursión quedó pendiente.

Este año, sin embargo, el Faro del Caballo acabó entrando en nuestros planes casi por casualidad. Y lo que empezó como un plan B terminó convirtiéndose en uno de los descubrimientos más chulos del viaje.

Faro del Caballo desde el barco

De plan B a excursión al Faro del Caballo

Fuimos a Laredo porque había visto un vídeo del famoso túnel de Laredo, un pequeño paso peatonal de paredes coloridas que comunica con la playa de la Soledad. Parece ser famosísimo, pero yo no tenía ni idea de su existencia. Y la mala suerte fue encontrarlo cerrado por obras de restauración. Así que tocaba improvisar.

Aprovechamos para dar una vuelta por el centro histórico, donde tomamos algo, y después paseamos por el puerto para probar las rabas de una taberna que nos habían recomendado. Y, de casualidad, camino de la taberna, nos encontramos con un anuncio de la excursión al Faro del Caballo.

Se me encendió la bombilla. 💡 Esta vez no se nos podía escapar.

Durante la comida entré en Civitatis para buscar información y, para nuestra suerte, había una excursión que encajaba perfectamente con nuestros planes de aquella tarde. Así que, nada más terminar de comer, reservamos la excursión y nos dirigimos al barco.

⛵ Excursión al Faro del Caballo desde Laredo
Yo hice esta excursión durante mi viaje y me pareció una forma estupenda de conocer el Faro del Caballo desde una perspectiva completamente diferente.

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Excursión en barco al Faro del Caballo desde Laredo

No sé por qué me había imaginado que la excursión era en una barquita pequeña, pero nada que ver. Era un barco turístico de dos plantas, bastante amplio, en el que viajábamos bastantes pasajeros. Además, podíamos movernos de un lado a otro de la embarcación para buscar el mejor punto de vista cuando aparecía algo interesante.

El barco partía del puerto de Laredo a las 17:00 y, una vez a bordo, comenzamos a alejarnos del puerto mientras disfrutábamos de las vistas de la costa cántabra.

Durante el recorrido, una grabación con bastante sentido del humor iba explicando los lugares más destacados que encontrábamos a nuestro paso. Y eso hizo que el trayecto resultara todavía más entretenido. De hecho, una de las cosas que más me gustó fue que no se trataba simplemente de un paseo en barco para mirar el paisaje, sino que íbamos conociendo también algunas curiosidades e historias de los lugares que veíamos.

Primero dejamos atrás Laredo y fuimos disfrutando del perfil de la costa cántabra hasta acercarnos a la zona de Santoña. Poco después comenzaron a aparecer los impresionantes acantilados calizos del Monte Buciero.

Uno de los puntos que más llaman la atención es la Punta del Fraile, llamada así porque antiguamente había en su parte superior una formación rocosa que, vista desde cierta distancia, recordaba a la figura de un fraile con capucha. Aunque aquella roca terminó desplomándose y cayendo al mar en 1834, el nombre se ha conservado hasta nuestros días.

Monte Buciero y Punta del Fraile

El Faro del Caballo visto desde el mar

En cuestión de un par de minutos comenzamos a ver el Faro del Caballo, y fue fascinante acercarnos hasta él. Este fue, sin duda, el momento que más disfruté de toda la excursión. Había visto fotografías del faro muchas veces, pero contemplarlo desde el mar es completamente diferente.

La ubicación del faro, encajado entre los acantilados del Monte Buciero y rodeado por las aguas del Cantábrico, resulta espectacular. Además, desde el barco puedes acercarte muchísimo a la costa y verlo desde una perspectiva que no tienes cuando llegas hasta él por las escaleras.

La imagen del faro asomado sobre el promontorio rocoso que se adentra en el mar, rodeado por ese azul turquesa tan intenso, me pareció preciosa. Nos dieron la vuelta para que pudiéramos verlo y fotografiarlo desde diferentes ángulos, así que ya puedes imaginarte que yo aproveché el momento. 📷

Faro del Caballo desde el mar

De hecho, creo que una de las grandes ventajas de hacer esta excursión es precisamente esa: puedes disfrutar del Faro del Caballo desde el mar y contemplar cómo encaja en el paisaje de los acantilados del Monte Buciero.

El Faro del Caballo comenzó a funcionar en 1863 y dejó de prestar servicio como faro en la década de los 90. Hoy se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de esta parte de la costa cántabra. Y si has visto alguna vez fotografías de su famosa escalinata, entenderás por qué llegar hasta allí por tierra es toda una aventura: la ruta cuenta con 763 escalones labrados en la roca.

Pero en nuestro viaje había además una circunstancia especial: el acceso por las escaleras estaba cerrado debido a los problemas de seguridad provocados por desprendimientos. Así que, en aquel momento, acercarnos en barco era una de las mejores formas de contemplarlo.

Y no éramos los únicos que habíamos elegido esta forma de llegar hasta el faro. Toda la zona estaba llena de personas que habían venido en kayak, navegando entre los acantilados para acercarse hasta él.

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Si te apetece vivir la experiencia desde el agua de una forma más aventurera, también puedes hacer una ruta en kayak hasta el Faro del Caballo.

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De camino a Santoña

Me habría quedado mucho más tiempo contemplándolo. Pero, una vez disfrutado el momento y después de dar unas cuantas vueltas alrededor del faro, emprendimos el recorrido de regreso.

Durante la excursión existe también la posibilidad de continuar el plan en Santoña, bajar allí, conocer la localidad con más calma y regresar a Laredo en el siguiente barco. Nosotros, sin embargo, decidimos quedarnos a bordo y disfrutar del recorrido hasta Laredo. Preferimos dejar Santoña para otro viaje en el que podamos dedicarle el tiempo que merece.

Desde el barco pudimos contemplar también algunos de los paisajes y elementos defensivos de la costa de Santoña, como los fuertes de San Carlos y San Martín, además de la enorme imagen de la Virgen del Puerto.

Y si tu viaje comienza en Santoña en lugar de Laredo, también existe la posibilidad de hacer la excursión al Faro del Caballo desde allí.

👉 Ver la excursión al Faro del Caballo desde Santoña

Fuerte de San Carlos en Santoña

Una excursión que se me hizo cortísima

Cuando finalmente regresamos a Laredo, tuve esa sensación que siempre es una buena señal: se me había hecho cortísimo.

Habíamos salido con un plan completamente diferente y, gracias a un pequeño contratiempo, terminamos descubriendo una de las mejores formas de conocer el Faro del Caballo.

Y después de haber descartado el año anterior la visita a pie por las escaleras, tengo que reconocer que ver el faro desde el mar me pareció incluso mejor.

Si estás por Laredo o Santoña y quieres conocer el Faro del Caballo sin hacer la ruta a pie, esta excursión en barco me parece un plan fantástico. Es cómoda, entretenida y, sobre todo, te permite disfrutar de unas vistas del faro y de los acantilados que desde tierra no puedes tener.

Información práctica para visitar el Faro del Caballo en barco

Actualmente puedes reservar el paseo en barco desde Laredo hasta el Faro del Caballo a través de Civitatis. La actividad sale del puerto deportivo de Laredo, incluye audioguía en español y, según la información actual de la actividad, tiene una duración aproximada de una hora, aunque estuvimos algo más.

👉 Consultar disponibilidad y reservar la excursión al Faro del Caballo desde Laredo

También existe una excursión en barco al Faro del Caballo con salida desde Santoña, por lo que puedes elegir el puerto que mejor encaje con tu viaje.

👉 Consultar disponibilidad y reservar la excursión al Faro del Caballo desde Santoña

¿Merece la pena visitar el Faro del Caballo en barco?

Después de haberlo hecho, para mí la respuesta es clara: sí.

Si no te apetece enfrentarte a las escaleras del Faro del Caballo, o simplemente quieres disfrutar de una perspectiva diferente, acercarte en barco es una opción estupenda. Y si además tienes la suerte de disfrutar de un día despejado, el contraste entre los acantilados, el faro y el azul del Cantábrico hace que la excursión sea todavía más especial.

Brihuega

wircky

Me llamo Cristina. Me apasiona la fotografía, viajar y escribir, así que en 2014 decidí combinar mis 3 aficiones, y surgió Los viajes de Wircky.

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