Islandia día 1: Viaje de Madrid a Reikiavik

Por fin hoy, jueves 10 de julio de 2014, ha comenzado nuestro gran viaje por Islandia. Cuántas ganas teníamos y cuánto se nos ha hecho desear; parecía que no llegaba nunca la fecha. Por delante teníamos tan sólo 2 vuelos que nos separaban de nuestro destino. Y digo 2 porque hacíamos escala. Aunque hay vuelos directos desde Madrid a Reikiavik, cuando fuimos a comprarlo (dos meses antes), estaban carísimos, a más de 600 euros. Así que intentando abaratar, buscamos vuelos con escala, y terminamos comprando el vuelo de ida con Germanwings por 360 euros y el vuelo de vuelta con Vueling por 380 euros. Aunque los precios son para 2 personas, aún así siguen siendo muy caros, pero… dos meses antes está todo carísimo, ¡es Islandia!

Itinerario de nuestro vuelo de Madrid a Reikiavik

Éste era el itinerario de nuestro vuelo de ida con Germanwings, que es la aerolínea de bajo coste de Lufthansa:

  • Vuelo 1: vuelo 4U 7513, fecha 10.07.2014, salida 14:45 Madrid, llegada 17:35 Hamburgo
  • Vuelo 2: vuelo 4U 7806, fecha 10.07.2014, salida 22:30 Hamburgo, llegada 23:55 Reykjavik

Islandia viaje Madrid Reikiavik - Vuelo a Islandia
Islandia viaje Madrid Reikiavik. Avión del vuelo que nos llevaba a Reikiavik

Vuelo 1: de Madrid a Hamburgo

Como salíamos a las 14:45, y estábamos muy nerviosos, a las 13:00 ya estábamos en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Precintamos la maleta que íbamos a facturar principalmente porque llevábamos el trípode grande dentro. Parece que si precintas la maleta te sientes algo más seguro de que no te la van a abrir, aunque en realidad no lo es tanto. El precinto nos costó 10 euros y al menos nos dieron un seguro por extravío de la maleta.

Facturamos la maleta, nos dieron las tarjetas de embarque, y cruzamos el control de equipaje. Ya dentro, recorrimos la terminal 2 buscando un restaurante para comer, ya que el vuelo de Germanwings no incluía comida. Terminamos en el Urban Grill comiendo una hamburguesa al grill con patatas pajita, acompañados con una cerveza y coca-cola. Nos resultó curioso un aparato que nos entregaron que al encenderse indicaba que estaba lista nuestra comida y podíamos pasar a recogerla. La hamburguesa estaba bastante buena. Quizás no pudimos disfrutarla bien porque estábamos mirando todo el tiempo el reloj, no se nos fuese a pasar la hora en que había que embarcar.

Así que comimos ligero, y nada más comer nos dirigimos a la puerta de embarque, D59. Embarcamos, el vuelo salió a su hora, y se pasó muy rápido. Tuvimos muy buen vuelo y además llegó incluso unos minutos antes de su hora de llegada. Antes de 17:30 ya habíamos aterrizado en el aeropuerto de Hamburgo-Fuhlsbüttel. Por delante nos quedaba una larga espera hasta nuestro segundo vuelo.

Vuelo 2: de Hamburgo a Reikiavik

Islandia viaje Madrid Reikiavik - Vuelo a Islandia
Islandia viaje Madrid Reikiavik. Embarcando en el vuelo con destino Reikiavik

5 horas teníamos por delante hasta el segundo vuelo que salía de Hamburgo y tenía como destino final nuestro ansiado Reikiavik. Así que comenzamos a hacer tiempo. Salimos del aeropuerto a inspeccionar. Carreteras, edificios, hoteles, como ya imaginábamos nada más. Lo que sí hemos ido es a ver un bar que anunciaba una terraza con vistas al aeropuerto. El bar estaba en un piso alto, pero las vistas tampoco eran nada del otro mundo, ni siquiera se veían las pistas de despegue y aterrizaje, así que nos fuimos.

Recorrimos todas las tiendas del aeropuerto, a paso lento para hacer más tiempo, aún así después de recorrido varias veces aún nos quedaban horas por delante, así que nos fuimos al McDonalds, que sí que tenía vistas chulas de las pistas del aeropuerto. Estuvimos un rato asomados en los ventanales, pero hacía tantísimo calor que tuvimos que meternos dentro en un sitio donde no diera tanto el sol. Nos tomamos una coca-cola y un batido-helado de plátano. A mi chico con el vaso de la coca-cola le tocó una hamburguesa.

Pasadas las 20:30 cruzamos el control de equipaje, con idea de cenar ya estando dentro. Llegamos tarde a un japonés que cerraba justo a las 9 y ya no nos quiso atender y además fueron bastante antipáticos. A esas horas lo único que estaba abierto era una especie de pastelería. Pedimos un bocadillo para él y un donut para mí, además 2 coca-colas. Fue curioso porque estábamos en la época en que coca-cola ponía nombre en las latas y botellas, y justo nos dieron los nombres Lars y Miro. Nos hizo mucha gracia. No pudimos evitar acordarnos del trabajo: Lars era el jefe de proyecto de nuestro proyecto actual en Dinamarca, y Miro una transacción de SAP con la que interactuábamos casi a diario.

Tras 5 pesadas horas de espera embarcamos por la puerta C15, y a 22:30 salió nuestro vuelo con destino a Reikiavik. Tuvimos también suerte con este segundo vuelo, que transcurrió con mucha normalidad. Lo único que según nos acercábamos a Islandia había comenzado a llover. Eso no nos gustaba nada… Tras 2 horas y media aterrizamos en Keflavik, el aeropuerto internacional de Reikiavik, que está a 47 kilómetros.

Nos sorprendió que el aeropuerto estaba abarrotado de gente, debe ser que aprovechan los meses de verano para tener vuelos tanto de día como de noche. Nos gustaron muchísimo las primeras sensaciones. Recogimos la maleta y fuimos caminando hasta el hotel. Como llegábamos a medianoche habíamos reservado una habitación enfrente del aeropuerto, en el Airport Hotel Smári. Estaba a apenas 5 minutos, pero llovía y hacía muchísimo frío. Lo mejor de todo es que no había una noche cerrada, sino algo iluminada por el crepúsculo civil, un casi sol de medianoche. Nuestras próximas 2 semanas por Islandia prometían.

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina. Nacida en Madrid, apasionada de Alicante y sus fiestas. Me encanta viajar y la fotografía. Matemática y programadora reconvertida a consultora informática, y desde hace un tiempo también bloggera. TravelBlogger y socia de @MadridTB y @ViajesyEstilo.

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