Hotel Glockenhof de Zurich

Una de las cosas más complicadas cuando viajas a Suiza, es elegir un hotel, porque el precio es mucho más elevado que a lo que estamos acostumbrados en España. Si piensas viajar a Zurich, el Hotel Glockenhof es una muy buena elección, porque vale lo que cuesta, y te asegurarás unos días perfectos en éste que es sin duda uno de los mejores hoteles de la ciudad. ¿Quieres saber cómo fue mi experiencia en él?

Restaurante del jardín del Glogge Egge

Cómo es el Hotel Glockenhof de Zurich

Localización

Lo primero que nos encantó del Hotel Glockenhof fue su ubicación en la calle Sihlstrasse número 31, en pleno centro de Zurich. Desde la estación central llegamos en apenas 8 minutos a pie, y cuando salimos del hotel nos dimos cuenta de que teníamos todo lo importante cerca. Al ladito se encontraba la calle comercial Bahnhofstrasse, y en 8 minutos estábamos en el centro histórico de la ciudad, y en el río. ¡Mejor ubicación imposible!

El hotel

El hotel es un edificio señorial que aparece en la confluencia de las calles Sihlstrasse y Annagasse. Nada más verlo supimos que nos iba a gustar, y es que es un hotel cuatro estrellas superior, y eso se nota, por dentro y por fuera.

El lema del hotel es «sólo un huésped satisfecho volverá«, y se palpa en todo su personal, que hacen lo posible para que te sientas como en casa, y mejor, desde que pones un pie en él. Nos atendió Mauro, que habla varios idiomas, y entre ellos el español. Así que empezamos en inglés, y pronto cambiamos a español, algo que se agradece, porque no nos engañemos, todo se entiende mejor cuando te hablan en tu idioma.

Nos dio todo tipo de explicaciones, tanto del hotel, como del transporte y de todo lo que se puede ver en Zurich.

Hotel Glockenhof de Zurich

Y también de la historia del hotel. Por ejemplo, gracias a él supimos que el nombre de «Glockenhof» proviene de su pasado como fábrica de campanas («Glocken» significa campanas en alemán).

Las habitaciones del Hotel Glockenhof

Dispone de 88 habitaciones, entre las que tienes varias opciones de sencillas, dobles, familiares, y hasta una suite chic. Mi amiga y yo teníamos una habitación doble, y justo nos tocó la del balcón que hace esquina en la primera planta. El precio era de 300 euros la noche.

Nada más abrir la puerta, nos enamoramos de nuestra habitación, la 105. Era tan grande, tan luminosa, y tenía un balcón tan enorme, que no podía gustarnos más. Además nos esperaba esta fruta de cortesía, de la que disfrutamos antes de salir a recorrer Zurich.

Fruta en habitación del Hotel Glockenhof

Podría decir que me gustó todo de nuestra habitación, porque era amplia, no le faltaba detalle, era moderna y elegante. Además se sentía la limpieza, el Wi-Fi funcionaba fenomenal, y el baño muy bonito y completo. También nos proporcionaron albornoz y zapatillas, algo que me parece un plus en cualquier hotel.

La cama era enorme y muy cómoda, y además podías subir el respaldo y los pies, con dos mandos para manejar cada una nuestra parte de la cama.

Cama del Hotel Glockenhof

Y mi parte favorita de la habitación era el balcón. Con lo que me gustan a mí las terrazas, y ésta era enorme, porque daba la vuelta bordeando media habitación. Allí lo pasamos genial una tarde después de volver del jardín chino de Zurich, tomando mi amiga una copa de vino blanco, y yo una copa de champagne. Había tan buena temperatura, que disfrutamos mucho desde nuestra calma, del ir y venir de las personas y coches de la ciudad.

En el balcón del Glogge Egge

Los restaurantes del Hotel Glockenhof de Zurich

Restaurante Conrad

En este bonito restaurante teníamos el desayuno, compuesto por toda la variedad que te proporciona un desayuno continental. Lo más curioso que encontré fue un plato de pescado de una forma que no había comido nunca, y me enteré que era trucha ahumada, tras preguntar al camarero. Para no ser yo muy de pescado, no me disgustó. Si eres de pescado, seguro que te encantará, y desde luego te recomiendo probarlo.

Desayuno del Glogge Egge en restaurante Conrad

Restaurante Glogge Egge

Es una cafetería animada y bar moderno con terraza. Aquí pedí la copa de champagne que me subí a la habitación.

Champagne del restaurante Glogge Egge

Restaurante del jardín

Y éste es uno de los rinconcitos más bonitos del hotel, sobre todo cuando hace buen tiempo, como fue nuestro caso. Un restaurante con terraza en el bonito jardín, en el que se estaba de lujo.

Restaurante del jardín del Glogge Egge

Foto del avatar

wircky

Me llamo Cristina. Me apasiona la fotografía, viajar y escribir, así que en 2014 decidí combinar mis 3 aficiones, y surgió Los viajes de Wircky.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.