6 mejores cosas que hacer en Oporto

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una ciudad como lo he hecho con Oporto. Estoy recién llegada, y ya la echo de menos. Qué ciudad tan atractiva, con su parte bohemia, con su parte cosmopolita, y mucho, muchísimo, encanto. ¿Quieres saber cuáles son las mejores cosas que puedes hacer en Oporto?

Mejores cosas que hacer en Oporto

1. Recorrer el puente Luis I por arriba

Cuando digo por arriba me refiero a su piso superior, y es que tiene dos. Y aunque el inferior también es interesante, el que te dejará con la boca abierta es el superior. Para llegar hasta él debes entrar por la Avenida Vimara Peres, que se encuentra muy cercana a la Catedral. Allí verás los carriles de lo que parece un tranvía, aunque en verdad es el metro de Oporto. Y a ambos lados de las vías, el camino para los peatones.

El lado más espectacular es el derecho, que es el que tiene las vistas al centro histórico de Oporto y las casas escalonadas sobre la ladera. Aunque en el izquierdo también me gustó la torre de la muralla, y el Monasterio de la Sierra del Pilar (Mosteiro da Serra do Pilar). Para disfrutar del río, los dos lados son impresionantes y ofrecen buena panorámica del río Duero. Y en verdad te puedes cambiar de un lado al otro cruzando las vías, mirando bien a un lado y otro para asegurar que no passa el metro. No sé si es lo más adecuado,, pero mucha gente lo hacía, y yo también comencé en el izquierdo, y después me pasé al derecho.

Mejores cosas que hacer en Oporto - Puente Luis I

2. Pasear por Cais de Gaia

Si tuviera que quedarme con un lugar del viaje a Oporto, sería Cais de Gaia. En portugués cais significa muelle, entonces Cais de Gaia es toda la zona del muelle de la ciudad de Gaia. Que por cierto me sorprendió mucho cuando en la oficina de turismo nos contaron que las casas de enfrente de Oporto pertenecían a otra ciudad: Vila Nova de Gaia, también llamada sólo Gaia, aunque sigue siendo el distrito de Oporto. Imagino que esto de distrito viene a ser como nuestras provincias.

Cais de Gaia posee un ambiente tan seductor, que invita a quedarte allí horas y horas. Tiene muchas cosas de las que disfrutar. El río Duero en sí mismo es una de ellas. Puedes echar la vista a un lado y encontrarte con el puente Luis I, o al frente y quedarte maravillado con la vista del centro histórico de Oporto.

En la orilla suele haber muchos rabelos, que son estos barcos que tradicionalmente llevaban las barricas de vino de Oporto desde los viñedos hasta esta zona para ser envejecido, donde se encuentran las bodegas de Gaia. Puedes aprovechar para visitar alguna de ellas, y realizar una cata de vino. Aunque no verás los rabelos descargando vino, porque hoy día se utilizan para los cruceros turísticos por el río Duero.

Todo el muelle de Gaia tiene un estilo muy actual, e incita a pasear, a hacer compras, o a comer en las terrazas de sus restaurantes y bares mientras disfrutas del ir y venir del río. No dejes de visitar la tienda de «Conservas portuguesas», que me pareció la tienda de latas de pescado más colorida del mundo.

Mejores cosas que hacer en Oporto - Cais de Gaia

3. Crucero de los seis puentes

Ésta es una de las cosas que más me recomendaron conocidos que habían estado en Oporto. Nosotros al final no pudimos hacerlo, porque lo dejamos para el último día, en el que el tiempo iba a estar más soleado, y al final amaneció con llovizna y más nublado que ningún otro día. Así que decidimos dejarlo para otro momento porque no íbamos a disfrutar bien del crucero.

Y es que este crucero es para disfrutar, mucho, de las vistas de los diferentes puentes que cruzan el río Duero. Un total de seis:

  • Puente de Arrábida, que es el más largo de la ciudad, porque está en la desembocadura del río.
  • Puente de Don Luis I: el más famoso y espectacular, del siglo XIX y 385 metros de longitud.
  • Puente del Infante don Enrique, construido en 2003.
  • Puente de María Pía, diseñado por Théophile Seyrig en 1873, que era socio de Gustave Eiffel. Este puente me pareció muy parecido al de Don Luis I, porque tiene un estilo similar, pero si te fijas bien, comprobarás que son bien diferentes.
  • Puente de Sao Joao, sólo para trenes.
  • Puente de Freixo, situado en el extremo más oriental de Oporto.

Te lo recomiendo porque aunque nosotros no pudimos hacerlo, me puedo imaginar que es mágico, porque si disfruté paseando, desde un crucero aún más. Al menos en mi caso, que adoro los paseos en barco. Y además se realiza en los rabelos. Más encanto, imposible.

Mejores cosas que hacer en Oporto - Barcos en el río Duero

4. Comer en el Mercado de Bolhao

Yo no soy muy fan de los mercados, pero reconozco que al de Bolhao sí me aficioné. Lo visitamos el primer día de pasada, porque eran casi las ocho, y cerraban. Nos gustó el ambientillo, con gente frente a los puestos portando una copa de vino. Al otro día regresamos porque una de mis amigas tenía el capricho de tomar un vino en el mercado, ¡y menuda idea maravillosa!

Lo que más me gustó es que aparte de tener lo que tienen todos los mercados (fruta, carne, pescado, etc), también puedes comprar comida y bebida para tomártela allí mismo. Me encantó recorrer los puestos, todos con alimentos tan apetecibles. Lo que tardé en decidirme. El primer día elegí unos pinchos al más puro estilo vasco, con una copa de vino, un smoothie de pitahaya y un dulce queijada de naranja. Y nos gustó tanto, que al día siguiente repetimos. Y ahí ya me pedí empanadillas típicas de Oporto de ingredientes variados, y queijada de zanahoria.

Me pareció que todo sabía espectacular, y además disfruté de estar allí, en una zona con mesas y taburetes en la que te puedes sentar de manera informal, mientras comes y charlas. Muy recomendable esta experiencia.

Mercado de Bolhao

5. Probar el vino de Porto

Últimamente me he aficionado a tomar vino en las comidas sociales, y tenía muchas ganas de probar el famoso vino de Porto. Mi sorpresa llegó cuando mi compañero de trabajo Iván me contó que no era vino como me podía imaginar, sino que lo que se denomina vino de Porto es una mezcla de vino con aguardiente. Aún así me decidí a probarlo, pensando en que estaría fortísimo, y en que no me lo terminaría, pero lo alucinante es que me gustó, y me lo terminé.

Probé los tres tipos de vino, en diferentes días, eso sí. Un tinto tawny que es el que me pareció más fuertecillo. Pero entre que tenía un sabor parecido al vermut, y que yo soy más de tintos, es el que más me gustó. Después un rosado, que era más afrutadillo. Y un blanco que estaba dulcecito. Por cierto, me sorprendió que no lo servían en copas de vino, sino en copas de coñac.

Vino de Porto

6. Probar muchos dulces

Yo que soy tan de dulce, en Oporto encontré un auténtico paraíso. Veía confiterías por todas partes, y todo apetecible. El pastel estrella son los famosos pastéis de nata que ya había comido en Lisboa, los pasteles de Belém. Pero tienen una variedad enorme.

Me encantaron unos dulces que llaman queijadas, especialmente la de naranja, aunque también la probé de zanahoria. Y también un pastel de yema que llamaban bolo gema. Me los hubiera comido todos.

Dulces de Oporto

¿Qué te ha parecido mi lista de mejores cosas que hacer en Oporto? ¿Añadirías alguna más?

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wircky

Me llamo Cristina. Me apasiona la fotografía, viajar y escribir, así que en 2014 decidí combinar mis 3 aficiones, y surgió Los viajes de Wircky.

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