Laponia día 6: iglú de cristal, mina de amatistas y sauna finlandesa

Amanecer en el iglú de cristal

Nuestra primera noche en Laponia fuera de Rovaniemi fue en un iglú de cristal, en Sinettä. Pasar la noche allí me pareció increíble, y eso que nos faltó contemplar la aurora boreal desde la cama. Lo que sí pudimos contemplar desde la cama fue un cielo de lo más estrellado. A eso de las tres de la mañana me desperté y al abrir los ojos lo primero que vi fue el cielo lapón a través del techo de cristal del iglú. Simplemente espectacular. Había innumerables estrellas. Si el cielo hubiese estado así de despejado durante la tarde-noche anterior, seguramente habríamos visto la aurora boreal. Pasé un rato buscando algún rastro de ella, pero no hubo suerte. Así que vuelta a dormir.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Nuestro iglú de cristal
Nuestro iglú de cristal

Al despertar, ya de día, la panorámica de los iglús de cristal desde nuestro iglú número 8 me pareció fascinante. Al norte se veía aún de noche y al sureste estaba amaneciendo. Maravilloso. Ésta sí es la vista que yo esperaba de los iglús.

Por cierto durante la ducha tuvimos que tener cuidado controlando el agua, ya que sólo teníamos 25 minutos de agua caliente. También tienes que tener cuidado con que tus vecinos no vean más de lo debido entre las transparencias del iglú.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Iglús de cristal
Iglús de cristal

Fijaros qué entorno rodeaba a los iglús. Tras los árboles, toda la superficie nevada que se ve es en realidad el lago Lehtojärvi congelado. La verdad que daba pena tener que marcharse, pero teníamos que continuar nuestro recorrido por Laponia. Por cierto que hoy y todos los demás días del viaje encontramos los cristales del coche cubiertos de hielo y nieve. Así que tuvimos que incorporar como rutina diaria rascar los cristales antes de partir.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Bosque nevado y lago Lehtojärvi
Bosque nevado y lago Lehtojärvi

De Sinettä a Luosto

A las 10 de la mañana abandonábamos el iglú de cristal de Sinettä y poníamos rumbo a Luosto. Hoy teníamos algo de prisa porque a máximo a una y media teníamos que estar en una excursión a una mina de amatistas. Nos separaban 146 kilómetros, circulando sobre nieve, aproximadamente dos horas de viaje. Durante el trayecto fuimos viendo cómo poco a poco se hacía completamente de día.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Amanecer en bosque lapón
Amanecer en bosque lapón

Tuvimos que bajar hasta Rovaniemi y a partir de ahí hacia el norte. Cuando pasábamos por el Santa Claus village nos tiraron una foto en la carretera. Nos quedamos blancos porque tenía toda la pinta de ser una multaza, así que imaginaros nuestra preocupación de recibir una multa en precios finlandeses… Hace ya meses de ello, y por suerte esta multa nunca llegó.

El camino hacia Luosto fue realmente bonito, todo el tiempo entre árboles cubiertos de nieve.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Paisajes nevados hacia Luosto
Paisajes nevados hacia Luosto

También fue curioso que antes de llegar ya estábamos viendo atardecer a los lejos, precioso y temprano, aunque tardó aún dos horas en oscurecer completamente.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Atardecer en carretera hacia Luosto
Atardecer en carretera hacia Luosto

Hoy además encontramos los primeros renos en libertad en la carretera, que nos dieron un par de sustos. El primero porque estaban en el carril de enfrente y había coches parados esperando a que los renos cruzaran. El segundo, porque estaban en un lateral y parecían querer entrar en la carretera. En otro momento encontramos en nuestro carril unas aves tipo patos, y también tuvimos que frenar para no atropellarlas.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Los primeros renos en libertad
Los primeros renos en libertad

Excursión a la mina de amatistas de Luosto

Llegamos en coche hasta el aparcamiento Ukkoluosto. A partir de aquí, montamos en un vehículo especial llamado “Pendolino“, una especie de máquina quitanieves con dos vagones de pasajeros, con la que fuimos subiendo la montaña hasta la cima, unos 500 metros. A mitad de recorrido comenzó a nevar. La subida en en este vehículo me resultó divertidísima.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Vehículo especial Pendolino
Vehículo especial Pendolino

La panorámica desde la cima de todo el bosque nevado, impresionante. Sólo por esto, ya merecía la pena la excursión. Por lo demás, nos llevaron a una kota donde nos repartieron zumo caliente de bayas, que vino estupendo porque hacía un frío terrible. Nos contaron la historia y después fuimos a la mina, donde yo había imaginado que veríamos una especie de cueva con bonitas amatistas, pero no fue así.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Entrada a la mina de amatistas
Entrada a la mina de amatistas

Descendimos por la mina entre una vertiginosa escalera de madera hasta una zona cubierta de piedras en la que nos pusieron a excavar. Es una actividad más para niños, pero ya que estábamos allí, ¿por qué no? Hasta encontramos unas cuantas amatistas minúsculas, aunque estoy convencida de que estaban preparadas. Al menos fue entretenido y nos dejaron traernos una de recuerdo.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Mina de amatistas
Mina de amatistas

La bajada en el “Pendolino” la realizamos de noche, y entre la nieve que caía y la única iluminación del vehículo, me resultó una escena fantástica. Sin duda junto a las vistas, lo mejor de la actividad.

Cabaña en Luosto

Pasadas las tres ya estábamos de vuelta en nuestro coche de alquiler, era totalmente de noche, y fuimos directos hasta la cabaña en la que dormiríamos hoy. A pesar de estar a sólo veinte minutos, tardamos algo más porque nos costó encontrarla. La cabaña era Lomakeskus Pyhän Asteli, muy bonita pero no la recomendaría por la mala gestión de los dueños. No tenían registrada nuestra reserva y menos mal que les quedaba una cabaña libre. Además, nos quisieron cobrar de más.

Tras mucha negociación, por fin nos dieron la llave con el precio contratado, y pudimos entrar en la cabaña. Su despiste nos llevó a terminar de rebote en una mucho mejor que la que habíamos reservado. Era mucho más grande, tenía chimenea e incluso sauna privada.

Laponia iglú cristal mina amatistas sauna finlandesa - Sauna de la cabaña
Sauna de la cabaña

Lo primero que hicimos fue cocinar, ya que eran las cinco de la tarde y aún no habíamos comido. Cocinamos unas albóndigas de bolsa con una salsa Knorr, que a pesar de su aspecto poco convincente, nos supo riquísimo. De postre, tarta de plátano.

El resto de la tarde estuvo nevando, así que ya entre que era de noche y nevaba, no salimos de la cabaña. Por supuesto nada de aurora boreal. Permanecimos calentitos junto a la chimenea, y probamos la sauna. Uno de los retos de este viaje era probar la sauna finlandesa, con todo su ritual, y aquí lo hicimos. Los finlandeses tras salir de la sauna se meten en agua con hielo. El que no tiene esta posibilidad, utiliza la nieve. Así que estuvimos en la sauna y después salimos a la calle donde nos revolcamos en la nieve. Y he de decir que no fue para tanto, y lo peor no fue la nieve, sino el frío del ambiente estando bajo cero.

El día de hoy había sido cuanto menos curioso, y esto no había hecho nada más que empezar. Al día siguiente partiríamos a otro destino hacia el norte de Laponia, ¿qué sorpresas nos depararía?

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina. Nacida en Madrid, fan de Alicante. Me encanta viajar y la fotografía. Matemática y programadora reconvertida a consultora informática, y desde hace un tiempo también bloggera. TravelBlogger y socia de @MadridTB.

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