La elegante cascada Skógafoss

La elegante cascada Skógafoss
La elegante cascada Skógafoss

Después de abandonar la cascada Seljalandsfoss y aún con la boca abierta, ponemos rumbo y con muchas ganas hacia nuestra segunda cascada en nuestro viaje por Islandia, la cascada Skógafoss.

El camino es espectacular, bordeando la montaña donde estaba Seljalandsfoss aparecen a la izquierda de la carretera cascadas y más cascadas, estrechas, cada pocos metros. También se ven rocas que han ido cayendo de la montaña. A la derecha tenemos el océano. En el camino también vemos muchos caballos, y algunas vacas.

A los 25 minutos de nuestra salida de Seljalandsfoss vemos el cartel con la señalización de Skógafoss a 1 kilómetro, e inmediatamente a la izquierda comenzamos a ver una cascada inmensa en la distancia. Unos metros más adelante sale un desvío a la izquierda para tomar la carretera que llega hasta el aparcamiento de Skógafoss. En algunos mapas encontrarás el nombre de esta cascada como Skógafoss y en otros como Skógarfoss. El nombre de la cascada significa “cascada del bosque”.

Visita a la cascada Skógafoss

Nos acercamos primero al borde del río Skógá, y a continuación seguimos el curso del río durante los pocos metros que nos separan de la cascada. El agua cae como un manto amplio, uniforme y con muchísima fuerza. Es una de las cascadas más grandes, anchas y caudalosas de Islandia. El ruido que provoca el agua al caer es ensordecedor.

Según te vas acercando, comienzas a mojarte por el agua que salpica la cascada. Si luce el sol además se forman arco iris en la base con el agua salpicada de la cascada, pero nosotros no tuvimos nada de suerte ya que estaba totalmente nublado y con lluvia.

Cascada Skógarfoss
Salto de agua de Skógafoss

Después de disfrutar y fotografiar la cascada, decidimos continuar nuestra visita por un camino de barro que sale a la derecha de la cascada, y que nos lleva hasta una escalera en la montaña.

Cascada Skógarfoss
Escalera en un lateral de Skógafoss

La escalera es de metal, muy empinada y con muchísimos escalones. Yo no los conté, pero parece que son unos 500 escalones, y realmente me lo creo. Aunque la subida total por la escalera son sólo unos 10-15 minutos, es necesario a mitad de camino parar a coger aire, y aunque pienses que no puedes más y aún te queda mucho camino, mentalízate para conseguirlo porque las vistas merecen la pena.

Cascada Skógarfoss
Escalera empinada de metal

A mitad del ascenso sale un corto camino que nos lleva hasta un saliente desde donde se tiene una magnífica vista de la cascada cayendo. Además se puede ver una piedra que tiene forma de trol. Tienes que tener mucha precaución, sobre todo si llueve ya que el terreno está resbaladizo. Nosotros no llegamos hasta el extremo porque llovía muchísimo. En días sin lluvia, la gente incluso se sube encima de este “trol”.

Cascada Skogarfoss
Cascada Skógafoss con piedra en forma de trol

Después de la corta parada, continuamos el ascenso, y agotadísimos por fin vemos aparecer el mirador.

Mirador de Cascada Skógarfoss
Mirador de cascada Skógafoss

El mirador está situado exactamente en uno de los laterales del salto de agua. La caída y la imagen desde aquí son increíbles. y aunque no está tan cerca el agua, a mí en particular sí me dio un poco de impresión, quizás por los agujeros del suelo, y la verdad que intenté evitar mirar hacia abajo porque estábamos en el aire.

Cascada Skógarfoss
Caída de cascada Skógafoss desde mirador

También echamos la vista atrás y vimos cómo el río Skógá serpenteaba después de caer por Skógafoss en su camino hacia el Océano Atlántico. Se nota en las fotos que sigue lloviendo.

Cascada Skógarfoss
Río Skógá tras Skógafoss

A partir del mirador el camino está vallado. Se puede saltar la valla por una escalera de madera que han colocado, como las escaleras de casa de toda la vida. Con mucho cuidado porque era incómoda de cruzar, subimos por un lado y bajamos por el otro, intentando no mancharnos de barro.

Y así pudimos ver mejor la parte superior de la cascada, el río Skógá. Lo que más nos llamó la atención fue el ruido tan ensordecedor y la fuerza de las aguas que se acercaban a su caída en Skógafoss. Desde aquí parte además la ruta de senderismo Skogar-Thorsmork, que atraviesa el paso entre los glaciares Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull hasta llegar a Thorsmork. Nosotros no teníamos esta actividad en nuestra ruta, así que después de caminar unos metros bordeando el río, iniciamos el descenso.

Río Skógá con lluvia
Río Skógá hacia Skógafoss

Características de la cascada Skógafoss

  • Altura: 60 metros
  • Anchura: 25 metros
  • Número de caídas: 1
  • Curso del río: Skógá

Duración de la visita

1 hora

Datos prácticos

Situación

Se encuentra a 27 kilómetros (21 minutos) de la cascada Seljalandsfoss.


Localización de la cascada Skógafoss

Aparcamiento

Existe aparcamiento gratuito enfrente de la cascada.

Horarios y tarifas

Está al aire libre, por lo tanto puedes visitarlo en cualquier momento del día. No tiene tarifa de entrada.

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina. Nacida en Madrid, fan de Alicante. Me encanta viajar y la fotografía. Matemática y programadora reconvertida a consultora informática, y desde hace un tiempo también bloggera. TravelBlogger y socia de @MadridTB.

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