Columnas de basalto de la cascada Litlanesfoss

Columnas de basalto de la cascada Litlanesfoss
Columnas de basalto de la cascada Litlanesfoss

Llegamos a la cabaña de Egilsstadir y lo primero que hicimos fue salir directos a visitar las cascadas Litlanesfoss y Hengifoss. Según nos dijo la dueña de la cabaña atravesaríamos el lago Lagarfljót y el bosque más grande de Islandia. La verdad que el bosque se veía inmenso. En media ya estábamos en el aparcamiento de las cascadas.

Río de cascada Litlanesfoss y Hengifoss
Río de cascada Litlanesfoss y Hengifoss y lago Lagarfljót

Las cascadas estaban montaña arriba y el camino estaba vallado y con una puerta cerrada con un alambre. Fue muy divertido porque incluso tocamos ligeramente el alambre pensando en que podía dar calambre. La verdad que como no había nadie más teníamos dudas de si se podía o no se podía pasar, quizás estaba cerrado porque era peligroso y no nos atrevimos a quitar el alambre hasta que vimos a lo lejos bajar a algunos turistas. Sí se puede pasar lo único que tienes que asegurarte de volver a dejar cerrada la puerta.

Entrada a cascada Litlanesfoss y Hengifoss
Puerta de entrada

Entrada a cascada Litlanesfoss y Hengifoss
Alambre que hay que abrir y cerrar

Comenzamos a subir y la verdad que el ascenso es durito. Fuimos siguiendo el río y también encontramos algunos pequeños saltos y cortes en la roca econ tonalidades rojizas.

Río de cascada Litlanesfoss y Hengifoss
Río de cascada Litlanesfoss y Hengifoss

A la primera cascada Litlanesfoss llegamos rápido, en unos 20 minutos. Para verla hay que tomar precaución de no asomarse demasiado ya que puede ser peligroso. La cascada no tiene demasiada altura aunque sí golpea el agua con bastante fuerza. Si te fijas al fondo se ve parte de otra cascada que es Hengifoss.

Cascada Litlanesfoss
Cascada Litlanesfoss

Cascada Litlanesfoss
Cascada Litlanesfoss

Lo más increíble de la cascada Litlanesfoss son los acantilados que la rodean que han formado columnas de basalto por el enfriamiento de la lava. Si te fijas en la parte superior de las columnas más altas podrás ver que están ligeramente curvadas y esto es porque cuando las columnas de basalto comenzaron a formarse la lava aún estaba en movimiento.

Columnas de basalto de la cascada Litlanesfoss
Columnas de basalto

Columnas de basalto de la cascada Litlanesfoss
Columnas de basalto

Tras visitar Litlanesfoss, continuamos montaña arriba hasta Hengifoss.

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina. Nacida en Madrid, apasionada de Alicante y sus fiestas. Me encanta viajar y la fotografía. Matemática y programadora reconvertida a consultora informática, y desde hace un tiempo también bloggera. TravelBlogger y socia de @MadridTB y @ViajesyEstilo.

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