Búsqueda fallida de la cascada Fragifross

Diez minutos después de abandonar la región más extensa de lava de Islandia, comenzamos nuevamente a ver montañas muy verdes, y una sucesión de cascadas. La cascada que nosotros buscábamos era Fragifross.

Lo primero que vimos desde el coche fue una pequeña catarata que se veía muy chula, a nuestra izquierda. Así que entramos por el primer desvío que encontramos con la intención de acercarnos a ella. El acceso a la catarata se encontraba vallado, y por más que lo intentamos y dimos vueltas a su alrededor, fue imposible acercarnos. Así que tuvimos que conformarnos con sacar fotos desde esta distancia.

Cascadas en Kirkjubæjarklaustur
Pequeña catarata

La catarata era baja aunque muy caudalosa. Desde aquí no pudimos apreciar prácticamente nada, y sólo se veía una parte. Lo que sí pudimos ver al echar la vista atrás fue una cascada bastante alta que no sabemos cómo se llamaba. Como había tal multitud de cascadas, sólo se anunciaban las más importantes, y cascadas como ésta que en España causaría furor, aquí pasaba prácticamente desapercibida.

Cascadas en Kirkjubæjarklaustur
Cascada

Estábamos en la carretera que anunciaba los desvíos hacia Laki y Holt. En lugar de continuar por estas carreteras, reemprendimos el viaje volviendo a la carretera principal. A la izquierda no paramos de ver cascadas bastante grandes. Y en concreto vimos una bastante impresionante que parecía se dividía en dos. Pensamos que debía ser la cascada que estábamos buscando, Fragifross (más adelante nos dimos cuenta de que estábamos equivocados).

A los diez minutos giramos a la izquierda en el desvío de Kirkjubæjarklaustur y cogimos un camino que iba hacia atrás, paralelo a la carretera 1 por la que veníamos, y bordeando un río.

Cascadas en Kirkjubæjarklaustur
Río en Kirkjubæjarklaustur

El camino era de tierra, y había algunas zonas muy estrechas y muy cercanas al río donde teníamos que pasar bastante despacio. Las peores zonas eran las que tenían el agua del río a ambos lados del coche, muy muy cerca, y daba impresión. Añadimos que además íbamos un poco perdidos, no teníamos claro adónde nos llevaría el camino, y sólo pensábamos en cómo daríamos la vuelta si fuese necesario, ya que no había espacio de maniobra.

Llegamos hasta una zona en la que se ensanchaba el camino, y ahí paramos. A partir de aquí una señal impedía a coches y ciclomotores continuar. Por la señal parecía que con el 4×4 sí podíamos continuar, pero entre que no indicaba si en efecto el camino nos llevaría a Fragifross, y que el camino era estrechísimo montaña arriba, decidimos no continuar. Se notaba que era nuestro segundo día en Islandia y aún no conocíamos el país. Si nos hubiese ocurrido días después, y sobre todo después de haber circulado por las carreteras F, habríamos subido a la montaña sin ninguna duda.

Búsqueda fallida de la cascada Fragifross
Fin de nuestro camino

Cascadas en Kirkjubæjarklaustur
Camino estrecho hacia la montaña

Así que con pena dimos la vuelta, y el camino de vuelta fuimos más tranquilos porque ya lo conocíamos e incluso pudimos ver algunas cascadas que no habíamos visto a la ida.

Cascadas en Kirkjubæjarklaustur
Cascada

También, y por sorpresa, vimos la tremenda cascada que habíamos visto desde la carretera y que se dividía en dos, que no era Fragifross sino Systrafoss.

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina. Nacida en Madrid, apasionada de Alicante y sus fiestas. Me encanta viajar y la fotografía. Matemática y programadora reconvertida a consultora informática, y desde hace un tiempo también bloggera.
TravelBlogger y socia de @MadridTB y @ViajesyEstilo.

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