Arco de Dyrhólaey

Arco de Dyrhólaey
Arco de Dyrhólaey

El arco de Dyrhólaey es un escarpado promontorio de 120 metros que sale del mar formando un arco. Parece una especie de puente. En su origen se formó por la lava, y el arco se creó de forma natural por la erosión del mar. Este arco es el que da nombre a la península de Dyrhólaey, ya que su nombre significa “La isla del agujero en la puerta” (the door hole island). En islandés dyrnar holu significa agujero en la puerta.

Nos costó encontrar el sitio exacto ya que se ve muy fácil desde lejos cuando vienes en la carretera 1, pero después cuando vas entrando a la península de Dyrhólaey y se supone que estás cerca, dejas de verlo y no sabes muy bien dónde está.

De hecho la primera vez que visitamos esta península, nos marchamos sin conocerlo ya que no fuimos capaces de encontrarlo. La segunda vez, desde la playa de Kirkjufjara que es más accesible, vimos un camino que subía montaña arriba por el que circulaban algunos coches, y también otro camino bordeando los acantilados por el que caminaban también montaña arriba muchas personas. Parece que la primera vez no lo vimos porque estaba muy nublado y ni siquiera era visible el camino. Así que en esta segunda visita nos decidimos a tomar el camino con el coche, y por fin encontramos el arco de Dyrhólaey. El paseo andando es muy recomendable y agradable, y no es tan duro.

Arco de Dyrhólaey
Arco de Dyrhólaey

Después de aparcar, allí estábamos. Teníamos tantas ganas de ver el arco de Dyrhólaey, que después de tanto buscarlo pensamos no sería para tanto. Nada que ver, el promontorio y toda la zona es alucinante e imprescindible en una visita por el sur de Islandia.

Empezamos a inspeccionar el entorno, y nuestra sorpresa fue ver un goteo de personas caminando hacia la punta del peñón. La idea nos impresionaba, pero ya que estábamos allí decidimos al menos estudiar el camino. Lo peor parecía justo el punto en el que el promontorio comenzaba a entrar en el mar, ya que había una bajada entre piedras y tierra que podía ser resbaladiza. Así que descendimos con muchísimo cuidado de no resbalarnos, ya que cualquier resbalón en esta zona puede ser mortal.

Arco de Dyrhólaey
Descendiendo al Arco de Dyrhólaey

A partir de aquí el camino hasta el peñón se hizo más fácil. Eso sí, no te acerques demasiado a los bordes del acantilado. Siempre hay alguien que lo hace y que incluso se sienta en el borde, y tú que lo ves te asustas por él. Es una zona de fuertes vientos.

Arco de Dyrhólaey
Caminando sobre el Arco de Dyrhólaey

Desde el arco de Dyrhólaey se pueden ver a lo lejos las rocas de Reynisdrangar.

Reynisdrangar desde Arco de Dyrhólaey
Reynisdrangar desde Arco de Dyrhólaey

También hay muchos islotes rodeando el arco, todos llenos de aves. Y lo que más nos llamó la atención, fue una pequeña playa de arena negra que se había formado en el arco. Estaba sólo habitada por aves, ya que no se puede acceder, salvo que entres desde el mar.

Playa en Arco de Dyrhólaey
Playa de arena negra en Arco de Dyrhólaey

Datos prácticos

Duración de la visita

Media hora

Situación

Forma parte de la península de Dyrhólaey. Accediendo a ella por la carretera 218 hay que tomar el primer desvío a la derecha que se convierte en un camino de tierra hacia la cima de la montaña.


Localización del arco de Dyrhólaey

Aparcamiento

Existe aparcamiento gratuito cercano al faro de Dyrhólaey.

Horarios y tarifas

Se puede acceder a cualquier hora. Tan sólo a tener en cuenta la época, ya que durante mayo y junio está limitado el acceso al entorno debido a la época de cría de las aves.
El acceso es gratuito.

wircky

wircky

Mi nombre real es Cristina Motrel. Me apasiona escribir, la fotografía y viajar, así que en 2014 decidí combinar mis 3 aficiones, y surgió Los viajes de Wircky. Desde 2017 también me puedes leer en Viajes y Estilo.

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